Lo único que temo es que algún día nos vayamos a casa y luego nos reunamos una vez al año, bebiendo cerveza, y con nostalgia recordemos los buenos ratos que pasamos aquí. Prometámonos a nosotros mismos que este no será el caso. Sabemos que la gente suele desear algo, pero realmente no lo quieren. No tengáis miedo de querer realmente lo que deseáis. ¡Muchas gracias!
Slavoj Žižek a sus compas en Occupy Wall St, vía A.M. (via teclista)